A pocos días de cumplirse 3
meses de gobierno del presidente Mauricio Macri, el Partido Justicialista de
General Alvear, considera necesario analizar las políticas instrumentadas hasta
el momento.
En esta etapa, las
decisiones del gobierno nacional no hicieron más que corroborar lo que temíamos,
y que tan claramente expresamos durante la campaña: en vez de implementar un PLAN DE
DESARROLLO se puso en marcha un brutal PLAN DE AJUSTE, con la
transferencia directa de recursos, estimados en más de 300.000.000 de pesos a
los sectores más concentrados de la
economía, monto que alcanzaría para
pagar durante 4 años las asignaciones familiares. A esto debe sumarse la baja
de las reservas por el incremento de la transferencia de utilidades al exterior
y la liberalización del mercado.
Entre
las medidas que permitieron esto, podemos hacer referencia al fin de las
retenciones en beneficio de un pequeño grupo de agroexportadores, eliminación
de las retenciones a la exportación industrial y a la exportación minera, reducción de aranceles para las importaciones;
fin del “cepo al dólar” con una devaluación que ya alcanza el 60%; reducción de
las alícuotas para las compras de autos, motos y embarcaciones de alta gama;
levantamiento de las restricciones al ingreso de libros impresos en el
exterior; eliminación de la obligatoriedad para las inversiones de las
aseguradoras y los fondos de inversión; tarifazo en el servicio de energía
eléctrica, entre otras.
Las
consecuencias son claras: aceleración del proceso inflacionario, ajuste al
bolsillo de los trabajadores, recesión, colapso del mercado interno y por lo
tanto crisis en las economías regionales, la pequeña industria y el mercado
local, que amenaza el mantenimiento del nivel de empleo privado. En definitiva
todo el esfuerzo recae en los sectores más vulnerables, en los trabajadores,
los jubilados y las pequeñas y medianas empresas, incidiendo de manera negativa
en los logros en distribución del ingreso conseguidos en los últimos años.
Incluso las medidas que intentaban devolver poder adquisitivo a un sector, como
es el aumento en el mínimo no imponible del impuesto a las ganancias, se
realizó con un grado de improvisación inaudito que terminó aumentando la
cantidad de personas alcanzadas e incluyendo a más de 110.000 jubilados.
El
tan anunciado arreglo con los “fondos buitres”, constituye otro acto de entrega
que solo logrará la deuda pública de la Argentina en 15.000.000.000 de dólares,
que equivalen a poco más del 50 % de las reservas actuales de la Argentina. Lo
convenido, por otra parte, no garantiza que se alcancen los objetivos
propuestos.
En materia política, se ha producido un gigantesco avasallamiento de “las instituciones de la República”, algo que constituía un eje central de las críticas del Pro y sus aliados de la UCR, durante los últimos años. A puro decreto, Macri avanzó contra la Ley de Medios de la democracia; intentó nombrar “en comisión” a dos nuevos ministros de la Corte Suprema; decretó la “emergencia de seguridad”, dándole más poder a las fuerzas represivas; nombró gerentes de empresas privadas en las diversas áreas, legitimando un nuevo modelo de gestión: la CEOCRACIA, que no es más que el Estado atendido por sus propios dueños.Para legitimar el proceso directamente se anunció que el INDEC no emitirá datos, al menos por 8 meses, cuando la supuesta normalización de este organismo constituyó uno de los ejes de campaña del Presidente y su equipo económico.
Por
otro lado, ha iniciado un brutal proceso de achicamiento del Estado con múltiples
despidos y desmantelando políticas públicas prioritarias, además de la
persecución política que se observa en dependencias estatales para quienes no
profesen las ideas del Gobierno. Para lograr los objetivos se criminaliza la
protesta social que hizo eco en la provincia con los llamados “protocolos
antipiquetes” y el procesamiento de dirigentes sociales y sindicales.
Adherimos al planteo realizado en el día de ayer
por los diputados nacionales del bloque FpV-PJ lamentando que el presidente
Mauricio Macri haya optado por abrir las sesiones ordinarias del Congreso con
un discurso violento y plagado de falsedades. Una vez más pidió consenso y
zanjar las divisiones sin realizar ningún gesto válido para la construcción del
dialogo político que necesita la Argentina.
A nivel local se observa el mismo proceso y el gobierno de la UCR estigmatiza y persigue a los trabajadores, no para achicar el Estado, sino para reemplazar por simpatizantes y parientes, en contra de todo lo que se proclama sobre el acceso al Estado y la transparencia.
Todo
esto se ve acompañado de un blindaje mediático, donde los grandes grupos
hegemónicos sólo critican aquellos puntos que afecten sus intereses, al tiempo
que ocultan la persecución y legitiman la criminalización de los opositores.
Esto se ve agravado por la desaparición de medios, el disciplinamiento y la
salida del aire de voces críticas.
En
el marco de las relaciones internacionales, lo que han significado estos días
es un encolumnamiento bajo los designios de EE.UU., que tuvo su máxima
expresión en el viaje a la ronda de negocios del capitalismo financiero en
Davos, y la ausencia del presidente en la IV Cumbre de la CELAC en Quito,
Ecuador.
A
nivel regional debemos alertar por la recesión, producto de la disminución de
la demanda y la falta de políticas activas en beneficio de la producción local.
Es necesario señalar que los precios relativos de la producción agrícola han
descendido en tanto se han incrementado los costos de producción por la suba de
insumo. Como ejemplos podemos citar el incremento en un 200 % en agroquímicos,
o el aumento de la tarifa eléctrica que hace inviable algunos emprendimientos
como es el caso de los frigoríficos. La
fragilidad de la economía agraria y sus industrias asociadas obligan a reclamar
enfáticamente por políticas concretas ya que no se observa ningún beneficio de
la megadevaluación, ni políticas de estímulo.
La
imposición de paritarias “a la baja” y la quita de derechos adquiridos, como
puede ser el intento de establecer el polémico “ítem aula” para los docentes, o
quitar el pago por “productividad” en el
sector salud, dan cuenta de las políticas de ajuste y la estrategia de
disciplinamiento del resto de los empleados públicos y del empleo privado.
En
cuanto al desarrollo de la minería es importante manifestar que la quita de
retenciones, no constituye una mera política tributaría, como han manifestado
algunos dirigentes de Cambiemos en los últimos días, sino que ratifica el modelo exportador,
neoliberal, de entrega de nuestros de nuestros recursos y de desvalorización
del impacto medioambiental de la megaminería.
Vemos
con preocupación el hostigamiento hacia los empleados municipales tratando de
amedrentarlos con procedimientos hechos con escribanos, policías y algún
empleado recientemente incorporado, haciendo las veces de “patovica”, y los
despidos permanentes en organismos provinciales como OSEP, Instituto de Juegos,
entre otros.
Es
por todo esto que reafirmamos nuestros principios y ratificamos el alerta ante
las políticas de un gobierno que representa los intereses de las corporaciones,
y que significa un retroceso para los avances del campo nacional y popular.
El atropello a los derechos e intereses de las grandes mayorías que va en contra del desarrollo social y económico y se aleja manifiestamente de alcanzar niveles de “pobreza 0”, nos obliga a permanecer alertas y movilizados, solicitando al gobierno nacional, provincial y local que se recupere el rol del Estado como garante de los derechos ante la crueldad de las leyes del mercado.
El atropello a los derechos e intereses de las grandes mayorías que va en contra del desarrollo social y económico y se aleja manifiestamente de alcanzar niveles de “pobreza 0”, nos obliga a permanecer alertas y movilizados, solicitando al gobierno nacional, provincial y local que se recupere el rol del Estado como garante de los derechos ante la crueldad de las leyes del mercado.
Raúl
Scalabrini Ortíz decía que “la crisis es la crisis óptima, la mejor crisis
del mundo, la crisis perfecta, la que nadie podrá superar ni demostrar, porque
sólo existe en la imaginación y en los tenebrosos propósitos de quienes la
utilizan como pretexto para desmantelar al país y sumirlo en la verdadera y
permanente crisis económica y espiritual que caracteriza a toda factoría,
porque si no hay crisis, no hay argumento valedero para justificar medidas que
no resisten el menor análisis.”
General Alvear, 02 de marzo de 2016.
CONSEJO PARTIDARIO PARTIDO
JUSTICIALISTA
GENERAL ALVEAR

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