miércoles, 2 de marzo de 2016

LA CRISIS COMO ARGUMENTO


A pocos días de cumplirse 3 meses de gobierno del presidente Mauricio Macri, el Partido Justicialista de General Alvear, considera necesario analizar las políticas instrumentadas hasta el momento.
En esta etapa, las decisiones del gobierno nacional no hicieron más que corroborar lo que temíamos, y que tan claramente expresamos durante la campaña: en vez de implementar un PLAN DE DESARROLLO se puso en marcha un brutal PLAN DE AJUSTE, con la transferencia directa de recursos, estimados en más de 300.000.000 de pesos a los sectores más concentrados de la economía, monto que alcanzaría  para pagar durante 4 años las asignaciones familiares. A esto debe sumarse la baja de las reservas por el incremento de la transferencia de utilidades al exterior y la liberalización del mercado.
Entre las medidas que permitieron esto, podemos hacer referencia al fin de las retenciones en beneficio de un pequeño grupo de agroexportadores, eliminación de las retenciones a la exportación industrial y a la exportación minera,  reducción de aranceles para las importaciones; fin del “cepo al dólar” con una devaluación que ya alcanza el 60%; reducción de las alícuotas para las compras de autos, motos y embarcaciones de alta gama; levantamiento de las restricciones al ingreso de libros impresos en el exterior; eliminación de la obligatoriedad para las inversiones de las aseguradoras y los fondos de inversión; tarifazo en el servicio de energía eléctrica, entre otras.
Las consecuencias son claras: aceleración del proceso inflacionario, ajuste al bolsillo de los trabajadores, recesión, colapso del mercado interno y por lo tanto crisis en las economías regionales, la pequeña industria y el mercado local, que amenaza el mantenimiento del nivel de empleo privado. En definitiva todo el esfuerzo recae en los sectores más vulnerables, en los trabajadores, los jubilados y las pequeñas y medianas empresas, incidiendo de manera negativa en los logros en distribución del ingreso conseguidos en los últimos años. Incluso las medidas que intentaban devolver poder adquisitivo a un sector, como es el aumento en el mínimo no imponible del impuesto a las ganancias, se realizó con un grado de improvisación inaudito que terminó aumentando la cantidad de personas alcanzadas e incluyendo a más de 110.000 jubilados.
El tan anunciado arreglo con los “fondos buitres”, constituye otro acto de entrega que solo logrará la deuda pública de la Argentina en 15.000.000.000 de dólares, que equivalen a poco más del 50 % de las reservas actuales de la Argentina. Lo convenido, por otra parte, no garantiza que se alcancen los objetivos propuestos.

En materia política, se ha producido un gigantesco avasallamiento de “las instituciones de la República”, algo que constituía un eje central de las críticas del Pro y sus aliados de la UCR, durante los últimos años. A puro decreto, Macri avanzó contra la Ley de Medios de la democracia; intentó nombrar “en comisión” a dos nuevos ministros de la Corte Suprema; decretó la “emergencia de seguridad”, dándole más poder a las fuerzas represivas; nombró gerentes de empresas privadas en las diversas áreas, legitimando un nuevo modelo de gestión: la CEOCRACIA, que no es más que el Estado atendido por sus propios dueños.Para legitimar el proceso directamente se anunció que el INDEC no emitirá datos, al menos por 8 meses, cuando la supuesta normalización de este organismo constituyó uno de los ejes de campaña del Presidente y su equipo económico.
Por otro lado, ha iniciado un brutal proceso de achicamiento del Estado con múltiples despidos y desmantelando políticas públicas prioritarias, además de la persecución política que se observa en dependencias estatales para quienes no profesen las ideas del Gobierno. Para lograr los objetivos se criminaliza la protesta social que hizo eco en la provincia con los llamados “protocolos antipiquetes” y el procesamiento de dirigentes sociales y sindicales.
Adherimos al planteo realizado en el día de ayer por los diputados nacionales del bloque FpV-PJ lamentando que el presidente Mauricio Macri haya optado por abrir las sesiones ordinarias del Congreso con un discurso violento y plagado de falsedades. Una vez más pidió consenso y zanjar las divisiones sin realizar ningún gesto válido para la construcción del dialogo político que necesita la Argentina.

A nivel local se observa el mismo proceso y el gobierno de la UCR  estigmatiza y persigue a los trabajadores, no para achicar el Estado, sino para reemplazar por simpatizantes y parientes, en contra de todo lo que se proclama sobre el acceso al Estado y la transparencia.
Todo esto se ve acompañado de un blindaje mediático, donde los grandes grupos hegemónicos sólo critican aquellos puntos que afecten sus intereses, al tiempo que ocultan la persecución y legitiman la criminalización de los opositores. Esto se ve agravado por la desaparición de medios, el disciplinamiento y la salida del aire de voces críticas.
En el marco de las relaciones internacionales, lo que han significado estos días es un encolumnamiento bajo los designios de EE.UU., que tuvo su máxima expresión en el viaje a la ronda de negocios del capitalismo financiero en Davos, y la ausencia del presidente en la IV Cumbre de la CELAC en Quito, Ecuador.
A nivel regional debemos alertar por la recesión, producto de la disminución de la demanda y la falta de políticas activas en beneficio de la producción local. Es necesario señalar que los precios relativos de la producción agrícola han descendido en tanto se han incrementado los costos de producción por la suba de insumo. Como ejemplos podemos citar el incremento en un 200 % en agroquímicos, o el aumento de la tarifa eléctrica que hace inviable algunos emprendimientos como es el caso de los frigoríficos.  La fragilidad de la economía agraria y sus industrias asociadas obligan a reclamar enfáticamente por políticas concretas ya que no se observa ningún beneficio de la megadevaluación, ni políticas de estímulo.
La imposición de paritarias “a la baja” y la quita de derechos adquiridos, como puede ser el intento de establecer el polémico “ítem aula” para los docentes, o quitar el pago  por “productividad” en el sector salud, dan cuenta de las políticas de ajuste y la estrategia de disciplinamiento del resto de los empleados públicos y del empleo privado.
En cuanto al desarrollo de la minería es importante manifestar que la quita de retenciones, no constituye una mera política tributaría, como han manifestado algunos dirigentes de Cambiemos en los últimos días,  sino que ratifica el modelo exportador, neoliberal, de entrega de nuestros de nuestros recursos y de desvalorización del impacto medioambiental de la megaminería.
Vemos con preocupación el hostigamiento hacia los empleados municipales tratando de amedrentarlos con procedimientos hechos con escribanos, policías y algún empleado recientemente incorporado, haciendo las veces de “patovica”, y los despidos permanentes en organismos provinciales como OSEP, Instituto de Juegos, entre otros.
Es por todo esto que reafirmamos nuestros principios y ratificamos el alerta ante las políticas de un gobierno que representa los intereses de las corporaciones, y que significa un retroceso para los avances del campo nacional y popular.

El atropello a los derechos e intereses de las grandes mayorías que va en contra del desarrollo social y económico y se aleja manifiestamente de alcanzar niveles de “pobreza 0”, nos obliga a permanecer alertas y movilizados, solicitando al gobierno nacional, provincial y local que se recupere el rol del Estado como garante de los derechos ante la crueldad de las leyes del mercado.
Raúl Scalabrini Ortíz decía que “la crisis es la crisis óptima, la mejor crisis del mundo, la crisis perfecta, la que nadie podrá superar ni demostrar, porque sólo existe en la imaginación y en los tenebrosos propósitos de quienes la utilizan como pretexto para desmantelar al país y sumirlo en la verdadera y permanente crisis económica y espiritual que caracteriza a toda factoría, porque si no hay crisis, no hay argumento valedero para justificar medidas que no resisten el menor análisis.”

General Alvear, 02 de marzo de 2016.


CONSEJO PARTIDARIO PARTIDO JUSTICIALISTA
GENERAL ALVEAR